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Testimonio de conversión y llamado misionero de YUSEF
Nací en una familia que tenía base cristiana, ya que mi mamá conoció al Señor cuando era joven. Soy el segundo más chico de 7 hermanos.
De chicos íbamos todos a la iglesia juntos con mis padres. Pero cuando tuve unos 8 años mi familia dejó de ir a la iglesia. Así que viví mi adolescencia fuera del camino de Dios. No llevé una vida buena, aunque trataba de divertirme nunca me olvidaba de lo bueno que había sido para mi estar en la iglesia. Y eso nunca me dejaba “disfrutar” lo que es normal en la vida lejos del Señor.
Pasando un poco el tiempo vuelve al Señor una de mis hermanas, yo la veía muy cambiada. Y sabía que tenía algo especial que yo no podía tener estando lejos del Señor. Así es que por el testimonio de ella yo vuelvo al Camino. Y a los 18 años tengo mi conversión. Pocos días después recibo el bautismo en el Espíritu Santo.
Y cambio totalmente mi vida.
Fue ahí cuando empecé a querer servir al Señor en todo lo que pudiera, me involucré en el trabajo con los jóvenes, con niños, reuniones de oraciones que había…ahí estaba yo, queriendo recibir mas del Señor.
Pasando el tiempo en oración le ofrecí mi vida a Dios para lo que el quisiera, mi vida para servirle. Entonces fue para ese tiempo, que en mi iglesia hacían cenas internacionales, y había stands de cada país, con su comida típica, música, afiche, ropa típica, etc. Y para prepararlo yo participo, y mientras preparábamos el stand (a mi me había tocado un país musulmán), yo leía en muchos para buscar información sobre este país musulmán. Y ahí me di cuenta de la realidad de los países árabes. Leí que había muy pocos cristianos, y que muchos de estos países ni siquiera tenían la Biblia en su idioma. Todo esto era nuevo para mí, porque hasta ese momento yo estaba contento pensando en que sería feliz si alcanzaba la salvación los jóvenes nuevos que asistían a la iglesia, o si eran salvos los miembros de mi familia.
Así fue que todo eso me abrió los ojos a la necesidad. Paso la conferencia, y yo me quede con mucha carga en mi corazón por los árabes.
Y me ofrecía a Dios para ir a estos países. Y me acuerdo de una oración que hice en la que le decía al Señor:
" Yo me ofrezco a ir a estos países donde nadie quiere ir. Yo no tengo ni plata ni oro. Pero tú eres el dueño de todo eso. Y para ti no hay nada imposible. Yo se que un DIA nos vamos a presentar ante ti nosotros los creyentes para salvación y habrán muchos musulmanes que se presentaran para perdición eterna. Y yo quiero que sepas que estuve dispuesto a ir, y que no seré responsable de esta gente que se pierda."
Yo creo que no sabía mucho lo que oraba, porque ahora conozco más al Señor. Dios escucho mi oración. Y hoy se que El es el mas interesado por los árabes que nosotros mismos. Y el tiene todos los recursos.
Dios ahora me esta dando la oportunidad de servirle entre los árabes. Y le estoy agradecido, porque tengo a mi gran compañera en todo esto, Agar y viene en camino nuestro primer hijo.
Como conocí a Agar
Estaba yo estudiando el 3º año del seminario en Buenos Aires, cuando a fin de ese mismo año junto a mi curso hicimos un viaje misionero a España. Esto fue en el 2001. Estuvimos sirviendo en iglesias de Madrid y de Andalucía. Y Fue estando en Andalucía que un pastor conocido y que conocía a Agar me hablo de ella. Y de lo bueno que seria preguntarle sobre el trabajo entre árabes.
Fue en esos días que cruce al Norte de África, pero no fue en esa ocasión que la vi a Agar. Sino que me volví a Argentina y pasando el tiempo alguien me manda la dirección de Agar y fue ahí que decidí escribirme con ella, sobre el trabajo en el campo misionero, y pidiéndole consejos sobre el tiempo de espera. Fue así que nos escribimos más de un año y medio. Hasta que ella me comenta que haría un viaje a Perú. Y yo quería verla, porque ya había algo en mi corazón… Entonces fui a Perú, nos encontramos, conversamos, oramos.
Al tiempo nos pusímos de novios y nos casamos. Somos unos agradecidos Dios por haber cruzado nuestros caminos y por haber preparado de antemano toda nuestra historia.
Y Hoy estamos con muchas expectativas por lo que Dios hará entre los árabes.
Testimonio de Agar
Nací en el año 1972, el 12 de octubre. Mi nacimiento ya fue milagroso, mi madre tuvo un mal parto y decían que o salvarían a mi madre o a mí. Fue por cesárea, cuando yo nací, mi lengua se pegaba al paladar, y dificultaba la respiración. Pero Dios tenia un gran propósito con mi vida y era que le amara con todo su corazón, así que Dios me guardo a mí y también a mi Madre.
Yo nací en una casa católica por “tradición”, solo íbamos a la iglesia en bodas, comuniones bautizos etc., no fuimos practicantes, aunque crecí creyendo que existía un Dios.
A la edad de 4 años me quede huérfana de Padre, era la pequeña de tres hermanas. Mi madre tuvo que luchar mucho para sacarnos hacia delante, así que nuestra madre nos enseño a luchar y seguir hacia delante.
Esto me afecto bastante, para luego entender, que Dios es nuestro padre y que nos ama, y quiere lo mejor para nosotros.
Pues cuando entregue mi corazón a Jesús, como verle como Padre si yo no sabia lo que era eso. Pero aun así, Dios me ayudo a conocerle en esa faceta, como Papa.
Fui una niña traviesa, juguetona y muy cariñosa. A la edad de 13 años, comencé a ir a discotecas y a tener amigos, parece increíble pero después de estar como un año yendo a Discotecas, un domingo mire, empecé a observar a la gente en la discoteca, y dije ¿Esto es todo lo que me ofrece la vida?, Ya estaba insatisfecha de la vida, no bebía, no fumaba, no tomaba drogas, ni sabia de sexo, pero me sentía vacía, decepcionada.
Al domingo siguiente, mi hermana mayor me invito a ir a una Iglesia evangélica. Lo cierto es que en aquel tiempo, pensé que a mi hermana le habían comido la cabeza, y que eso seria una secta, pero bueno no tenía nada que perder por ir solo un domingo. Así que acepte la invitación. Llego ese ¡GRAN DIA! Entre en la iglesia, lo que más me impacto, fue que la gente no me conocía de nada y me trataban con mucho cariño, como sí fuera de la familia.
Yo tenía 14 años, y en la hora de la Predicación, me invitaron a entrar en la escuela dominical de adolescentes, y ahí fue donde Dios me cautivo y me hizo entender que debía comprometerme con él.
Recuerdo que estaban hablando de lo que iban a hacer en la tarde de ese domingo, y yo pensé que pena yo no voy a poder estar, pues esta tarde voy a la discoteca, y Dios dentro de mí me decía, mira si te comprometes conmigo (Con Dios) debe ser de veras. Así que hable con mi profesora de escuela dominical, (Que era la mujer del Pastor) y le dije, mira yo quiero ir esta tarde con vosotros, pero no solo hoy si no siempre, así que me explicaron si quería darle mi vida a Jesús y le dije que sí. Así que después el pastor me hizo hacer una oración de arrepentimiento y de entrega y así lo hice.
Cuándo llegue a mi casa loca de contenta, le conté a mi madre la decisión que había tomado, mi madre dijo ¡Qué bien prefiero que vayas a la Iglesia que a las discotecas! Ya que allí seguro que no aprendes nada malo.
Me encerré en mi cuarto, y ore así. Dios yo no sé cierto si tú existes ó no, pero yo te pido en este momento que si tu existes, que cambies mi vida, y me des un sentido a mi vida.
Y desde luego, Que Dios existe, él me ha cambiado transformado, y a dado sentido a mi vida.
Ya con la edad de 14 años, recuerdo que estuve en una casa que tenían una bola del mundo en un cuarto, recuerdo que le di vueltas y le dije a Dios: ¿Dios donde quieres llevarme cuando sea mayor? Gire mi cabeza y sin mirar puse mi dedo, y salió Norte de África(salio el nombre del País donde ahora estoy trabajando) , volví a darle vueltas, y dije No Dios, ahora enserio dime donde me llevaras, gire mi cabeza de nuevo para no mirar, puse mi dedo y volvió a salir Norte de África. Sinceramente en aquel momento pensé que seria una coincidencia, un juego una tontería, así que en ese momento no pensé que esto era importante.
Ese mismo año que me convertí, fui a mi primer campamento, en Córdoba Peniel, y recuerdo que hicieron un llamado para orar por las personas que sentían que Dios la estaba llamando para su servicio, así que yo vi muy claro que Dios me estaba llamando para servirle, así que salí y le dije a Dios Heme Aquí envíame a mi, estoy a tu disposición haz con mi vida lo que quieras. Y Dios se toma muy enserio estas palabras de alguien con solo 14 años.
Desde este momento sabía que Dios me había escogido para servirle, pero en España había tanta necesidad, que nunca pensé que seria en las misiones, aunque ocurrieron muchas cosas ya en mi vida, que ahora os voy a contar, que era para pensar en las misiones, pero nunca pensé.
A los dos años de convertida, con la edad de 16 años, vino un hermano a la iglesia, y me dijo ¡“Agar”, Tú vas a ser Misionera en el Norte de África ! Y yo pensé y dale con el Norte de África otra vez, pero no le di gran importancia.
Desde que me convertí estuve muy involucrada en la iglesia haciendo todo lo que me pedían, con 16 años ya me pusieron como ayudante de líder de jóvenes. Recuerdo que cuando comencé a preparar estudios para dar a los jóvenes, vi que necesitaba tener mejor preparación para servirle mejor así, que empecé a orar, por si era del Señor y pudiera ir al Seminario para estudiar, en aquel momento, no conocía ni la existencia del seminario, pero mi Hermana mayo fue de vacaciones a Palma de Mallorca y “Casualmente” conoció a Juan Antonio López, y mi hermana le hablo de mi y de que quería estudiar en un seminario, y Juan Antonio le hablo del que tenemos, y me mando la información, así que ore y todas las puertas se abrieron, mi pastor me apoyo para ir, hasta lloro, pues el veía que era de Dios.
Así que con 19 años me fui a estudiar al Seminario.
El seminario eran tres años, pero cada año es independiente del otro así que yo dije si a solo un año, no me gustaba estudiar, y solo lo hacia por obediencia. Estando allí Dios me hablo en el primer año, de que él quería que hiciera los tres años, así que Dios me proveyó para todo esto.
Mi primer año en el Seminario, tuve un sueño en el que Dios me habló; soñé que estaba en una casa compartiendo el evangelio, y de pronto tocaron a la puerta policías, y esta familia de la casa me escondió en un armario de doble fondo, abrieron la puerta y la Policía me busco por toda la casa y no me encontró, después ellos se marcharon, y yo salí del armario de doble fondo, me despedí de la familia y salí, ahí me desperté y yo sabia que ese sueño había sucedido en el Norte de África.
Así que este sueño si que me dejo pensando, pues ya era mucha coincidencia, además habían pasado 5 años, desde que había sucedido lo de la bola lo del hermano. Pero aun así nunca hable con nadie de esto.
En mi tercer año de Seminario, año en el que todos los estudiantes, queremos saber que es lo que Dios quiere hacer con nuestras vidas, estuve trabajando con la maquina de escribir a había allí un compañero mío del seminario haciendo un trabajo, él me comento que cuando saliera del seminario, quería traducir la Biblia a idiomas que todavía no se había traducido, y me hablo de los musulmanes, en ese momento yo quise contarle todo lo que me había pasado desde los 14 años, la bola del mundo, lo del hermano, el sueño, cuando yo comencé a hablar que nunca antes lo había echo, algo surgió en mi corazón, que nunca antes había sucedido, este compañero me dijo “Agar” ¿porque no oras? Yo creo que son muchas casualidades, quizás Dios quiere mostrarte algo con este País.
Así que comencé a orar. Reuní a todas as chicas del Seminario, para contarles todo esto, pensé que se iban a reír, cuando les contara todo esto, y fue lo contrario una de ellas, me dijo que Dios le había hablado así como a mí en un sueño para venir a España y ahí estaba, y todos estaban contentos, y veían mejor que yo aun que Dios quería algo con migo y Norte de África. Lo más fuerte de todo esto es que una de mis compañeras, vino muy tocada a decirme que hacia un tiempo, ella esta orando por mí, pues Dios le puso que orara por mí, y cuando oraba, le venia el trabajo con Musulmanes y una persona que trabajaba con musulmanes, la cual Dios uso después para enseñarme lo que se estaba haciendo en el Norte de África, y ella pensaba: ¿por qué cuando oro por ”Agar” me viene el trabajo con los Musulmanes? Cuando ella me compartió todo esto, era como una cosa más diciéndome que Dios quería algo conmigo y este País.
Decidí que lo mejor era ir al País, pues solo así sabría, si esto que sentía era de Dios o algo mío. Oré y le pedí a Dios como señal, que si Él quería algo conmigo y este País, que hubiera un viaje del Demade para allá. Yo sabía que nunca antes había habido un viaje de esos y lo como prueba. Vino Scott a compartir al Seminario y habló de los proyectos del Demade para ese año, entre estos, un viaje al Norte de África.
El Siguiente paso era conseguir el dinero para ese viaje, pues no tenía dinero. Era mi último año de Seminario y mi cuenta estaba en ceros. Me dieron la idea de vender Globos a 100 Ptas. cada uno, pero yo necesitaba 90,000 Pts, era imposible sacar ese dinero a cada globo 100 Pts, pero aun así pensé, lo que saque me ayudaré. Pedí el permiso al Ayuntamiento y Dios abrió todas las puertas necesarias para darme el permiso.
Fue un Milagro. Había tantas colas y era tan original que me sacaron hasta en los periódicos, y en una exposición de fotografía. En 4 días gané 120,000 Pts, ¡era increíble!. Yo pensé: “que bueno es Dios, me ha dado más de lo que necesitaba”, y él me dijo: “No te lo gastes pues lo vas a necesitar”, y así lo hice. Lo guarde, por supuesto a Dios le di su parte como siempre hago.
Esto lo hice en Navidad en vacaciones del Seminario. Cuando regresé, me llamó por teléfono Scott, y me dijo: “tengo malas noticias, el viaje ha subido a 120,000 Pts porque ha subido el dólar”. ¡Justo lo que Dios me dio!. Lo cierto es que cuando algo es de Dios, las puertas son abiertas, al igual que cuando Él no quiere, las puertas son cerradas y no hay quien las abra.
Así que fui a explorar cuando terminé el Seminario, y estando en esta preciosa tierra, Dios me hablo y me dijo, tú vas a estar aquí, bendiciendo a estas mujeres y a estos niños. Desde ese día, tenia muy claro que esta tierra, era donde Dios me iba a traer.
Cuando regresé, ya había terminado mi Seminario y yo volvía a mi iglesia, en la que habían cambiado los pastores, y yo pensé: no va a ser fácil, recién salida del seminario, con un llamado específico para el Norte de África y para postre cambiaron los pastores y ellos no me conocen. Solo me quedaba orar, pues para mi era muy importante, que mis pastores y mi Iglesia vieran este llamado en mí, y que me poyaran. Dios cumplió todo esto; por supuesto no fue fácil, hubo impedimentos, pero todo lo que le pedí se cumplió. También desde el principio tuve el apoyo del Demade. Y muchas pruebas y señales que le pedí a Dios, todas se cumplieron.
La espera para salir al campo no fue fácil, espere 5 años después de graduarme. Pensé que era por culpa de mis lideres que no querían que me fuera, pues tenia muchas responsabilidades en la iglesia y cómo los iba a dejar solos. Pero oré y Dios usó una persona muy valiente que me amaba, para decirme que el problema por el cual no salía al campo, era porque habían actitudes y cosas de mi carácter, que Dios tenía que quitar, si yo le dejaba, porque si me enviaba así, me cargaría a los Nacionales (Del País al que me llevaría) en 4 días. Os aseguro que esto no fue nada fácil. Lloré tanto pues eran cosas que estaban impregnadas en mi carácter desde siempre y ¿cómo yo iba a cambiarme? Efectivamente, yo no podía cambiarme pero el Maestro si podía hacerlo, solo necesitaba de mi arrepentimiento, y que estuviera dispuesta a que Él trabajara en mí. Así que Dios empezó Su trabajo y pudo cambiarme.
Ahora la gente me pregunta cuando les cuento esto, si ya estoy perfecta o lista del todo, ¡por supuesto que no! Él sigue trabajando en mi vida cada día, transformándome más a su imagen, pero sí, Él quito lo más gordo.
Desde hace 4 años estoy trabajando en el lugar, donde Él me dijo, y estoy muy contenta y agradecida a Dios de estar sirviéndole. Estaré aquí hasta que Dios diga: “Ya, tu tiempo aquí terminó”, hoy sé que debo estar aquí, mañana Dios dirá, El es el jefe, El manda. El llamamiento, ministerio y obra son Suyos no míos y El puede cambiarlas cuando quiera.
Yo estoy dispuesta a morir aquí si Dios así lo quisiera.
Deseo que les sea de gran ayuda y bendición.
Nota: No hagáis de mi llamado una norma, Dios es tan original que a cada uno nos llama de una forma, así que averigua, cuál es la forma en la cual Él quiere hablarte.
Con Cariño,
Agar Si deseas comprometerte con un apoyo personal para el Ministerio Misionero de Yusef y Agar, te ofrecemos ese cupón que podrás descargar, imprimir y rellenar. Envíalo posteriormente por correo a la dirección que en él se indica. Para descargar el cupón, pulsar AQUÍ.
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